13.5.10

Electric Feel

De tus manos los besos
de tus hombros los silencios
de tu pelo las dudas
de tu piel el agua

de tus ojos la noche
de tu boca la vida

de tus codos las risas
de tu sexo la calma

de tu espalda el cielo
y la tierra

de tu nuca las ruedas
de tus piernas la música

"de vos yo lo quiero todo"

6.5.10

Tu oreja dorada.

tu oreja dorada.

Ni carne ni hueso,
Ni luz, ni diamante.
Tu oreja dorada
se come la luz,
llena de nada,
llena la nada.

Vórtice inventado.
Intento recordarla.
Aunque sé
que volveré a mirarla.

Y de faltarme,
lo último que extrañaría
sería
tu oreja dorada.
Llena de luz,
llena la nada.

4.5.10

Kinotos

Todo lo que puedo decir sobre ellos.

Nunca los entendí muy bien, ni siquiera recuerdo su sabor. Son naranja. Son naranja y limón. Como pequeños óvalos, ovales, huevos, pequeños, huevos de codornis, pero de color naranja, con esa piel con los poros abiertos a la que nos tienen tan acostumbrados los cítricos. Con el Aceite Escencial ahí, a flor de piel, esperando a algún alma que no repare en el dolor ajeno. Una apretadita y los ojos como llamas. Pero húmedas.

En la casa de mi abuela había un árbol del Kinotos. No daba sombra, no me podía trepar. No podía sacarle las flores, por que después "se van a aconvertir en un kinotito". No podia hacer nada con ese árbol. Flacucho y molesto.
Recuerdo en mi cumpleaños, creo que de cinco años, o por ahí, estaba con mis compañeritos del cole jugueteando, le rompieron todo el disfrás al payaso que (años después, descubrí que) era mi niñera. Y en un momento, tooodas mis compañeras, con sus vestidos con moños y demás, estaban vaciandole el árbol a mi abuela,  y diciéndome
Compañeritas de escuela "bien":- "¿¡cómo que no te gustán los Kinotos?!?".
Yo:- " no son horribles, y a este árbol lo odio"
 Compañeritas de escuela "bien":-"los podemos llevar"
(...)

Y eso es todo lo que puedo decir sobre los Kinotos, Agregando que mi abuela hacía un dulce de Kinotos Que jamás probé, y con el hacía una tarta. Y ese día solo comía el bordesito de la masa. Y odiaba.

28.4.10

Vos.

Mis dedos bailan en los Zurcos de tus letras,
Dan un doble giro en el vacio entre las palabras,
y una pirueta en los puntos
y aparte.

22.4.10

Vientos

Y Apolo lo castigo, convirtiéndolo en viento.

Viento, para que no toques.
Viento, para separarnos/te/me


Viento
Viento eres.
Viento que te siento y no te toco.
te percibo, sin recibirte.

Abro la ventana para respirar.
toca mi cara,
mis labios
- se secan , como si se escudaran, mueren de sed-
siento el carmín tomar mis mejillas.
te siento.
y no te toco.

Viento.
Zumbas y no hablas
Te grito, y no escuchas.
Menuda tarea te confió.
Cargar con mis palabras en tus bolsillos.

Viento,
Cercano, y ajeno.
de todas y de nadie.
Mío, mío solo.


Oh!


Si soplarás tan fuerte como para arrastrarme!
Si te hicieras tornado, tormenta de arena.
Y me llevaras, liviana.




Cierro la ventana.



"(...)Jacinto fue uno de sus amantes masculinos. Jacinto era un príncipe espartano hermoso y atlético. Ambos estaban practicando el lanzamiento de disco cuando un disco lanzado por Apolo fue desviado de su trayectoria por el celoso Céfiro y golpeó a Jacinto en la cabeza, matándole al instante. Cuando murió, se dice que Apolo se vio tan embargado y tan enfadado con Céfiro que le convirtió en viento para que nunca volviera a tocar ni hablar a nadie. De la sangre de Jacinto, Apolo creó la flor llamada como él como tributo a su muerte, y sus lágrimas mancharon los pétalos de la flor con άί άί, que significa ‘¡ay, ay!’. El Festival de Jacinto era una celebración de Esparta."

21.4.10

Todo o nada.

Nada
Una nada llena de un todo.

Silencios llenos de palabras.

Un todo lleno de nada me espera

Bajo la cabeza, y me agarro la corona,
para que no se me caiga y se me pierda.

No queda mucho más que decir,
Si no te amara tanto,
te mentiría
Para entretenerte un rato más


Silencio
Un silencio bulliSioso.

17.4.10

Dos.

(siento la necesidad de hablar de por que todo cambia, de por que solo se huye para adelante, de por que ya no extraño ese diamantesito en mi dedo, de por que me compro zapatos en vez de ir a terapía, del chocolate como amante en mis noches eternas, de los pequeños brazos que me abrazan con muuucho amor, pero que no llegan a envolverme, en los puntos y las comas, y otra vez a vos, a tu boca, a tus palabras, a los silencios, y creo que eso debo hacer, silencio)

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Se abre el telón, hay sutiles luces,
La actriz principal se para el el centro del escenario

AP.: (silencio)




Fin acto dos